lunes, 12 de marzo de 2007

Otra versión por Jorge Naparstek de "El lamento de Adán", poema de Denise Levertov


Jorge Naparstek envío su propia versión del poema El lamento de Adán, de Denise Levertov. Las diferencias son sutiles y muy significativas. Gracias! Florencia Fragasso.

El lamento de Adán

Algunos,
no importa qué les des,
aún quieren la luna.

El pan,
la sal,
carne blanca y oscura,
aún hambrientos

La cama matrimonial
y la cuna,
aún con brazos vacíos.

Les das campos,
su propia tierra bajo sus pies,
aún se van por los caminos.

Y agua: cavales el pozo más profundo
pero aún no suficientemente hondo
como para poder de allí beber la luna

Denise Levertov


(traducción: Jorge Naparstek)

martes, 6 de marzo de 2007

DE LUNAS Y POZOS, dos poemas de Denise Levertov


Comparto con ustedes dos bellos poemas de Denise Levertov y sus respectivas versiones en castellano. Ambos giran en torno a ese secreto que se anuncia en el poema “the secret”, eso desconocido que da sentido a la poesía. La imagen de la luna reflejada en un pozo, al mismo tiempo brillante e inalcanzable, tal vez resuma eso que en realidad no queremos resumir, para que siga habiendo poesía.
Si alguien quiere intentar su versión de estos poemas, me encantaría recibirla. De cada poema puede haber millones de posibles traducciones, cada una siendo una variación musical del mismo tema, de la misma luna que gira en el fondo del pozo y se hace agua entre las manos si intentamos tocarla.

Florencia Fragasso

Adam's Complaint


Some people,
no matter what you give them,
still want the moon.

The bread,
the salt,
white meat and dark,
still hungry.

The marriage bed
and the cradle,
still empty arms.

You give them land,
their own earth under their feet,
still they take to the roads.

And water: dig them the deepest well,
still it's not deep enough
to drink the moon from.


El lamento de Adán

Algunos,
no importa qué les des,
incluso quieren la luna.

El pan,
la sal,
carne blanca y oscura,
todavía tienen hambre.

La cama matrimonial
y la cuna,
siguen con los brazos vacíos.

Les das dominios,
su propia tierra bajo los pies,
aún desean los caminos.

Y el agua: cavás para ellos el pozo más profundo
pero nunca es tan hondo
como para poder beber la luna.



The Well

At sixteen I believed the moonlight
could change me if it would.
I moved my head
on the pillow, even moved my bed
as the moon slowly
crossed the open lattice.

I wanted beauty, a dangerous
gleam of steel, my body thinner,
my face pale paler.
I moonbathed
diligently, as others sunbathe.
But the moon’s unsmiling stare
kept me awake. Mornings,
I was flushed and cross.

It was on dark nights of deep sleep
that I dreamed the most, sunk in the well,
and woke rested, and if not beautiful,
filled with some other power.

Denise Levertov


El lamento de Adán

Algunos,
no importa qué les des,
incluso quieren la luna.

El pan,
la sal,
carne blanca y oscura,
todavía tienen hambre.

La cama matrimonial
y la cuna,
siguen con los brazos vacíos.

Les das dominios,
su propia tierra bajo los pies,
aún desean los caminos.

Y el agua: cavás para ellos el pozo más profundo
pero nunca es tan hondo
como para poder beber la luna.

Denise Levertov

The Well

At sixteen I believed the moonlight
could change me if it would.
I moved my head
on the pillow, even moved my bed
as the moon slowly
crossed the open lattice.

I wanted beauty, a dangerous
gleam of steel, my body thinner,
my face pale paler.
I moonbathed
diligently, as others sunbathe.
But the moon’s unsmiling stare
kept me awake. Mornings,
I was flushed and cross.

It was on dark nights of deep sleep
that I dreamed the most, sunk in the well,
and woke rested, and if not beautiful,
filled with some other power.


El pozo

A los dieciséis creía que la luz de luna
me podría cambiar, si algo cambiara.
Movía la cabeza
en la almohada, incluso movía la cama
mientras la luna despacio
se colaba por la persiana abierta.

Quería belleza, un peligroso
fulgor de acero, mi cuerpo más delgado,
mi cara pálida más pálida.
Tomaba luna
obediente, como otros toman sol.
Pero la mirada fija de la luna
me mantenía despierta. Por la mañana,
amanecía rozagante y enojada.

Era en lo profundo de las noches oscuras
cuando más soñaba, me hundía en el fondo del pozo,
me despertaba descansada, y aunque no hermosa,
llena
de algún otro poder.

Denise Levertov